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11 de julio de 2022
El 73% de las diferentes exenciones y regímenes especiales que se aplican en el sistema tributario mexicano, de las cuales la Secretaría de Hacienda tiene medido su impacto distributivo y que representarán un billón 59 mil millones de pesos en 2023, beneficia en mayor medida a los hogares más ricos del país.
Los datos de la dependencia señalan que, en conjunto, 30% de los hogares de más alto ingreso recibirá 53.4% de lo que renunciará cobrar el gobierno de la cifra descrita, y que implica conceptos como tasa cero en alimentos y medicinas, los estímulos que aplica a las gasolinas, las deducciones personales en el ISR, exenciones en pagos salariales, y otros conceptos.
Esta cifra contrasta con lo que recibirá 30% de los hogares de menores ingresos en el país, pues Hacienda señala que se beneficiarán con 13.5% de los descuentos fiscales descritos, lo que es 40 puntos porcentuales inferior a lo que reciben los más ricos.
Emmanuel Ramírez, investigador del Programa de Justicia Fiscal de la organización Fundar, explicó que en términos generales los beneficios tributarios recaen en los deciles de más alto ingreso debido a la forma en que están diseñados.
Suelen diseñarse de tal forma que, conforme más ingreso tengas o conforme más consumas, más te beneficias. Además, se requiere estar en la formalidad y en el padrón de contribuyentes, lo que hace que las personas más pobres suelan estar excluidas”, comentó Ramírez.
¿Eliminar exenciones?
El especialista de Fundar explicó que todos los países del mundo tienen exenciones o regímenes especiales, y en la mayoría de ellos son difíciles de eliminar.
Expresó que hay algunos que tienen muchos beneficios sociales, como la tasa cero en alimentos y medicinas, que ayudan a los más pobres y son los menos regresivos, y otros como el aplicado a toallas de higiene menstrual, que impactan en la equidad de género.
Y están otros rubros como el estímulo a gasolinas, que busca controlar la inflación y eventuales descontentos sociales. Así, cada exención tiene una lógica que luego hace que sea difícil de quitar”, comentó.
Sin embargo, el especialista explicó que, más que eliminar beneficios tributarios, lo que se requiere es poder evaluar sus impactos.
Hoy sólo conocemos estimaciones de cuánto dejamos de recaudar, pero no sabemos el impacto de las exenciones. No sabemos si están contribuyendo a generar más empleos, a impulsar más a los sectores productivos o a generar más inversiones”, comentó Ramírez.
Por: Paulo Cantillo
